Hace cincuenta años, el océano se estaba quedando en silencio. Las ballenas desaparecían. Los cazadores mataban demasiadas.
En algunos lugares, quedaban muy pocas ballenas. De cada cien ballenas, solo quedaban cinco. Los científicos estaban preocupados. Pensaban que el océano se quedaría en silencio para siempre.
Entonces, los países crearon una nueva regla. En 1986, casi toda la caza de ballenas se detuvo. Las ballenas tuvieron tiempo para reproducirse de nuevo.
Poco a poco, las ballenas regresaron. Hoy, en muchos océanos, puedes escuchar a las ballenas jorobadas cantar de nuevo. Sus cantos viajan lejos bajo el agua.
La historia de las ballenas muestra algo importante. Cuando las personas deciden resolver un gran problema, a veces realmente lo logran.