Cada año, mucha basura de plástico baja por los ríos. Después llega al océano. Es muy difícil sacar esa basura del mar. Un equipo de ingenieros tuvo una idea. Querían detener la basura de plástico antes — en los ríos.
Han construido máquinas pequeñas. Las máquinas usan energía solar. Flotan sobre el agua como botes pequeños. Cada máquina tiene una barrera sencilla. Guía las botellas y bolsas de plástico hacia una cesta. No hace daño a los peces.
Las primeras máquinas trabajaron en un río muy transitado, cerca de una gran ciudad. En un mes, recogieron miles de kilos de basura. Esa basura no llegó al océano.
El proyecto es interesante por la idea, no solo por la tecnología. En vez de limpiar todo un océano, el equipo limpia unos pocos ríos. Esos ríos llevan la mayoría de la basura de plástico.
Ahora los ingenieros comparten sus planos gratis. Otras ciudades pueden construir los mismos robots. Un pequeño robot en un río es una buena noticia este año.