Algunas mañanas no hay tiempo para cocinar. En esos días, la tostada de aguacate es una buena amiga. Solo tarda cinco minutos. Necesita muy pocos ingredientes.
Primero, pon dos rebanadas de pan en la tostadora. Mientras se tuestan, corta un aguacate maduro por la mitad. Quita el hueso.
Con una cuchara, saca la pulpa verde y suave del aguacate en un bol pequeño. Añade un poco de sal, un poco de pimienta y un poco de limón. Aplástalo con suavidad con un tenedor.
Cuando el pan esté tostado, pon la mezcla de aguacate encima, bien gruesa. Si quieres, añade una rodaja de tomate o un huevo frito.
Listo — un desayuno caliente y sencillo. Da energía para la mañana. Después casi no hay nada que lavar.